El Puente Hisgaura, situado en San Andrés, Santander, costó 120 mil millones de pesos y podría desplomarse antes de su inauguración. Tiene una longitud de 653 metros y una altura máxima de 106,6 metros, lo que, supuestamente, lo hace el más alto de Suramérica.
Va a ser dado en servicio con protuberantes fisuras y deformidades que, de acuerdo con expertos, causarán su desplome o harán necesario destruirlo para evitar una tragedia.
La Sociedad Colombiana de Ingenieros ha pedido al gobierno colombiana que la obra no sea recibida y criticó el hecho de que algunos de los daños han sido “maquillados”. Su construcción comenzó con un presupuesto “definitivo” de 100 mil millones de pesos colombianos y luego tuvo sobrecostos por 20 mil millones más.
Este puente fue adjudicado por el Fondo de Adaptación a la constructora española Sacyr y lleva 11 meses de atraso, pues ha debido entregarse en junio de 2018.
Otro puente que estaba siendo construido por el Grupo Aval en Chirajara, sobre vía que va de Bogotá a Villavicencio, se desplomó el año pasado. Había costado 72 mil millones de pesos colombianos que se perdieron. El Fiscal General, que entonces era el abogado de cabecera del Grupo Aval, Néstor Humberto Martínez, se encargó de impedir que hubiera acciones penales contra los responsables. Todo quedó en la impunidad.

