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El notario 37 de Bogotá se habría quitado cinco años de edad para seguir en el cargo

Álvaro Rojas Charry, accedió al cargo sin cumplir los requisitos de experiencia y nombró a su hijo, Diego Mauricio Rojas Peña, como notario interino para que se quede con la notaría cuando él la pierda.


 El notario 37 de Bogotá, Álvaro Rojas Charry, figura destacada del gremio notarial y expresidente durante trece años consecutivos de la Unión Colegiada del Notariado Colombiano (UCNC), habría falseado su edad oficial para permanecer ilegalmente en el cargo, según documentos obtenidos por La Nueva Prensa.

De acuerdo con su registro civil de nacimiento y su cédula de ciudadanía, Rojas Charry nació en Neiva (Huila) y cumpliría 70 años el próximo 8 de noviembre de 2025, edad límite para el retiro forzoso de los servidores públicos.

Sin embargo, su partida de bautismo, expedida en julio pasado por la Parroquia San Antonio de Padua de Gigante (Huila), revela un dato diferente: el notario nació el 11 de julio de 1950, por lo que en realidad ya tiene 75 años cumplidos.

 

El hallazgo surgió por simple curiosidad. A alguien le pareció extraño que el notario —“como un Dorian Gray criollo”— no envejeciera, y decidió buscar su registro parroquial. La investigación condujo a una verdad incómoda: el funcionario se habría restado cinco años, maniobra que con el tiempo le garantizó poder, prestigio y dinero.

Pero la historia no se detiene ahí. La Nueva Prensa confirmó que Rojas Charry fue nombrado Notario 37 de Bogotá en 1985, cuando sólo contaba con cuatro años de ejercicio profesional como abogado, según consta en una certificación del Registro Nacional de Abogados (RNA).

 

 

El Decreto Ley 960 de 1970, que regula la actividad notarial, exige mínimo diez años de experiencia profesional para ocupar una notaría de primera categoría, como lo es la número 37 de Bogotá. En consecuencia, su nombramiento no habría cumplido con los requisitos legales mínimos.

La “cereza del pastel”, como la describe el denunciante, cuya identidad mantenemos en reserva, es el nombramiento del hijo del notario, Diego Mauricio Rojas Peña, como notario interino de la misma oficina. El propósito: reemplazar a su padre cuando éste alcance, en apariencia, los 70 años de edad “oficiales” el próximo 8 de noviembre de 2025.

El denunciante envió a La Nueva Prensa copias de los documentos —partida de bautismo, registros notariales y certificaciones profesionales— y solicitó reserva total de su identidad, al considerar que el caso podría involucrar una cadena de irregularidades y favores políticos en el sistema notarial.

La investigación deja en evidencia una posible falsedad documental, tráfico de influencias y nepotismo en la designación del heredero del cargo.

La notaria 37 de Bogotá se encuentra en la Calle 67 con Carrera Séptima.